miércoles, 10 de agosto de 2011

Constantine

Deslizándose enredando sus formas sobre la rama del árbol, con un silbido mortal se acercó con soltura hasta mi oído - dijo-¡Bienvenida!
-Un escalofrío recorrió mi cuerpo, traté de simular mi nerviosismo y sonreí, en realidad no quería preguntarle nada, sabía que me llevaría la contraria... sólo quería seguir mi camino, ¿Porqué estoy aquí ?.

Ella se percató, se interpuso a mi paso y dijo: sé porque estás aquí …

Ignoraba que las noticias corrieran rápidamente -contesté- sabes que no tengo tiempo que perder no me dejó continuar y dijo:

Sin mi ayuda, no podrás sobrevivir, -sss-- sólo yo conozco los secretos de este reino y sé lo que te conviene –sss-Fíate de mi, yo te diré en quien confiar y en quien no, que hacer y que no hacer –sss- nadie mejor que yo te puede guiar-sss- decía mientras apoyaba su frío cuerpo sobre mis hombros e intentaba enroscarse en mi cuello.

Discúlpa - me aparté de golpe- he de irme y continuar mi camino -gracias.
Me di vuelta y comencé a alejarme.


Sus fríos ojos se clavaron en mi espalda con un odio que crecía conforme veía alejarme...

Lo sé... conciencia- dije en voz baja- la próxima vez te haré caso, pero hoy...
Haré lo que me venga en gana.

Munch

No hay comentarios:

Publicar un comentario